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Estreno en Holanda de «Seven haikus for solo cello» de Josep Maria Guix


17/10/2018

El chelista Arnau Tomàs estrenará en Holanda la obra de Guix en el Muziekgebouw en Amsterdam.

 
El próximo miércoles día 24 de octubre del 2018 a las 14,00 horas en el Muziekgebouw aan 't IJ & Bimhuis en Amsterdam en el marco de la Cello Biennale Amsterdam 2018, el cellista Arnau Tomàs estrenará en Holanda la obra Seven haikus for solo cello del compositor Josep Maria Guix, en un programa que incluye obras de Josep Maria Guix, Seven Haiku’s; Ludwig van Beethoven, Sonata no. 5 in D major; Dmitri Shostakovich Sonata for cello and piano in D minor con Sheku Kanneh-Mason; José Elizondo, Otoño en Buenos Aires, Pan de Azúcar con Sheku Kanneh-Mason y Alexander Warenberg. Hemos hablado con él y esto es lo que nos ha contado:

 
1. Ruth Prieto: Seven haikus for solo cello se estrenó por primera vez hace dos años en Madrid, y ya se ha tocado media docena de veces. Ahora se estrena en Holanda también con chelista de lujo: Arnau Tomàs y en una lugar emblemático en el Muziekgebouw en Amsterdam. ¿Está contento con el devenir de esta obra? 

Josep Maria Guix: Con esta composición, así como con otras más recientes, he tenido la suerte de contar con el compromiso de intérpretes excepcionales, lo que ha facilitado también que se divulguen mucho más. No hay nada más gratificante para un compositor que el hecho de que el músico se sienta a gusto con la obra que está tocando y, así, con esa autenticidad, pueda transmitir el mensaje al oyente.
 
2. R.P.: ¿Cómo surgió Seven haikus for solo cello? 

Josep Maria Guix: Fue un encargo del Festival de Tres Cantos, realizado a través de su director artístico, el compositor David del Puerto. Me permitió elegir entre diversas opciones instrumentales y acabé eligiendo el cello. Tuve la fortuna, como explicaba más arriba, de tener a un chelista formidable, Guillermo Pastrana.
 
3. R.P.: Siendo usted tan perfeccionista como es, ¿hace cambios, retoques? ¿En qué momento dice ya está, ya está hecha? 

Josep Maria Guix: Ja, ja, ja… Creo recordar que era Shostakovich quién comentaba que aquellos compositores que se pasan la vida retocando la misma obra suelen ser muy sospechosos. A su entender, era mejor componer otra pieza.
Lo cierto es que cuando la termino, se queda así. ¿Cómo se decide eso? Pura intuición. ¿Se lo preguntamos a Alberto Giacometti? No es un tema baladí: meses atrás se celebró una exposición en el Museo Metropolitano de Nueva York bajo el título Unfinished.
Otra cosa es que se puedan corregir algunos pequeños errores “ortográficos” de la partitura -sobre todo hoy día, en que los compositores también acabamos siendo editores.
 
4. R.P.: ¿Con el tiempo le resulta más fácil componer?, ¿se va haciendo el proceso más fácil? 

Josep Maria Guix: Pues me sucede más bien lo contrario: cada vez tengo más dudas. -especialmente en formaciones pequeñas (piezas a solo, dúos…). De hecho, llega un momento en que rehuyo inconscientemente la composición de esas obras y emprendo otras en su lugar.
No obstante, bien es cierto que, con los años, ya no soy tan desmesuradamente lento a la hora de escribir.
 
5. R.P.: Comentaba usted sobre los Three Haikus for String Quartet:"Cuando meses atrás terminé la composición de unos haikus para cello, me percaté que algunos de ellos pedían un desarrollo, una ampliación ulterior.”¿Cómo fue ese proceso de pasar de chelo solo a cuarteto, y de qué manera esos Seven haikus tenían más que decir?
 
Josep Maria Guix: Una pregunta difícil… Digamos que algunos de los haikus originales podían expandirse de distintas maneras, admitían una posibilidad tridimensional, por así decir.
El primero de ellos, por ejemplo, a través del juego tímbrico, de los colores homogéneos -y a la vez sutilmente distintos- que proporciona el cuarteto de cuerdas. En otro caso, la línea melódica parecía reclamar una lectura polifónica, un diálogo a cuatro voces en que todo se iba diluyendo, paulatinamente, en el reposo. El último haiku para cuarteto se centraba en la elaboración de una polirritmia compleja, muy percusiva -la imagen poética se refiere a una noche de granizo-, a partir de su original para instrumento solista.
 
6. R.P.: ¿Están los haikus y la poesía en su ADN como compositor? 

Josep Maria Guix: Sin duda. La mirada poética es, para mí, imprescindible: me siento más poeta que novelista. Será que me estoy haciendo mayor, pero cada vez me resulta más necesaria la poesía -incluyo aquí las prosas poéticas, en las que el lenguaje, el estilo, supera con creces el relato-, y aquellos discursos que van a lo esencial. ¿Para qué emplear cien páginas si puedo utilizar diez?
Lo mismo resulta aplicable a la música: si presento la idea en toda su esencia, no necesito alargarla innecesariamente. Tal vez sea una influencia de las canciones de los Beatles que oía cuando todavía era adolescente, y cuya brevedad se veía recompensada con una segunda escucha -y otras muchas más. No soporto que vaya transcurriendo el tiempo y no suceda nada, musicalmente hablando.
 
7. R.P.: En sus obras a veces puede parecer que existe una cierta simplicidad, que cuando uno se acerca y analiza esa “simplicidad” se esconde un enorme trabajo de concreción, una búsqueda de la esencia, eliminando lo superfluo, ¿cómo es ese proceso creativo en sus obras en general? ¿Y en esta obra en concreto? 

Josep Maria Guix: Busco la naturalidad del discurso musical: que parezca que la obra sólo pueda ser de esa manera.
Para mí, es del todo imprescindible creerme la obra, sentir la necesidad de componerla y vivir con plenitud el desencadenante poético que la origina. Es una condición sine qua non que, a la vez, no garantiza su calidad artística.
El proceso se asemeja a la redacción de un artículo o a la preparación de una clase: el primer paso es la búsqueda de materiales -que suele ser copiosa, por el pánico al horror vacui-, para luego ir asimilándolos, sondear sus posibilidades y, finalmente -y tras descartar casi todo-, dejar tan solo aquello que es imprescindible.
Cuando paso a limpio la partitura final, sigo sorprendiéndome de la aparente sencillez de algunas páginas, tras el enorme esfuerzo que han supuesto. Espero que contengan, como en un perfume de calidad, la esencia.
Para esta obra en concreto, lo primero fue determinar el número de haikus musicales que compondría, con la intención de buscar un equilibrio formal y emocional. El siguiente paso fue centrarse en las posibilidades técnicas específicas del instrumento.
 
8. R.P.: Después de Holanda, ¿tendremos más oportunidades de escuchar esta obra? 

Josep Maria Guix: ¡Espero que sí! De momento, ya está programada en el Palau de la Música Catalana, con el mismo Arnau Tomàs, el próximo mes de marzo.
Además, será él también el encargado de grabarla, durante la primera semana de julio de 2019, para que forme parte del CD Images of Broken Light, del sello Neu Records.
 


Más información en la web de la Biennale

Más información sobre la obra en el siguiente link Seven haikus for solo cello


 


En un mes donde acaba de hacerse público y de forma oficial, a través de su web que la  Kaleidoscope Chamber Orchestra de Los Angeles incluye el estreno absoluto de la obra Jardín seco, del compositor catalán en su programación, tras ser seleccionada en su Call for scores 2018.

Más información en la web de la Kaleidoscope Chamber Orchestra


También el día 19 de octubre podremos escuchar su conferencia “So i essència. Natura i música" en el Centre de Lectura, Reus y el día 22 de octubre del 2018 en el Palau de la Música Catalana, en Barcelona.


Más información en la web del compositor Josep Maria Guix

Más información en el perfil del compositor en nuestra web ECH-Josep Maria Guix


 

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