ISSN 2605-2318

Atelier de músicas

Ismael G. Cabral (Colaborador) 

Sánchez-Verdú frente a Juana I de Castilla: hermoso retrato de una oprimida


24/03/2026

Una crítica de Ismael G. Cabral para El Compositor Habla




20-03-2026. Madrid. Teatro Monumental. Orquesta de Radio Televisión Española (ORTVE). Josep Caballé Domenech, director. José María Sánchez-Verdú: Cancionero de Juana la Loca (estreno en España).

La Orquesta de Radio Televisión Española (ORTVE), cuyo compromiso y apuesta por la música de creación debería ser mucho más notable de lo que es -como correspondería, y como es en Europa- tratándose de una formación ligada a una emisora pública-, participaba del encargo -junto con la Sinfónica de Amberes- de una nueva obra de José María Sánchez-Verdú (1968), su Cancionero de Juana la Loca (2025) que había recibido su estreno mundial en noviembre del pasado año.

Era entonces la primera audición en España de una página que llegaba mal arropada por el Capricho español de Rimski-Korsakov y una selección del Lago de los cisnes de Chaikovski, dos partituras sumamente populares que generaban un relato de extremos con la obra contemporánea: una música reflexiva y compleja, si bien altamente evocadora, frente a un aluvión de deslumbrantes melodías grabadas en el imaginario popular, de consumo y deglución inmediatas.

El Cancionero de Sánchez-Verdú pasará por ser una obra un tanto inusual en el catálogo del algecireño, no tanto por la intertextualidad con la que juega y que es característica central de su quehacer, si no por la explicitud de algunas de las fuentes sonoras en las que escarba. Otros grandes autores lo preceden en ello, desde luego se piensa en Luciano Berio y Salvatore Sciarrino aunque esta nueva composición entronca más con los ecos fantasmales del pasado que se asoman en los interludios de la ópera Luci mie traditrici del segundo que con el gozoso juego de referencias de la Sinfonía del primero. También, y de manera importante, acude en la escucha otro modelo más cercano, el de Cristóbal Halffter, tan afín a la cita y a la deformación de esta; parecía Sánchez-Verdú homenajearlo desde su propia perspectiva en determinados pasajes de la cuarta canción Triste está la reyna / Je nay deul y en los apoyos tímbricos de la quinta Llenos de lágrimas tristes / Plus nulz regretz.

Más allá de ese profuso hilo de Ariadna que conecta la nueva partitura con el ayer de las capillas flamenca y española que mantuvieron simultáneamente los reyes españoles, el Cancionero de Juana la Loca, cuyo título lamentablemente mantiene en vigor el juicio histórico cargado de sesgos de género, simplificación psicológica y, sobre todo, intencionalidad política, posee toda la legitimidad como obra importante de Sánchez-Verdú, también como fiel retrato estético de su actual momento compositivo. Se trata de una música de un recogimiento hermosísimo, casi monacal; hecha de estancias que retumban sonoridades de las gigantes y frías paredes que encerraron a Juana I de Castilla. De compositores como Cabezón y Des Près la pieza toma a veces gestos, incisos que son agigantados con una sutileza soberbia. Aquí y allá espejean aciertos tímbricos que tienden al estremecimiento, en los estertores de la tuba en la primera canción, Ay, dime, señora, en los traqueteos de una percusión de madera que atormentan en diferentes y brevísimos momentos. Sánchez-Verdú salva otra dificultad autoimpuesta, la de ser esta una obra que encadena secuencias y que, sin embargo, no resiente la continuidad; seguramente gracias también a la amplitud de colores expuestos, favorecidos por la presencia en primer término de un órgano portativo y un laúd. El canto, declamatorio y en forma de lamento (que rememora el de una obra maestra del autor, su Libro del frío), de la mezzosoprano Lidia Vinyes-Curtis, tendía más a una exploración de los afectos ligados a la tristeza que al retrato de una persona supuestamente enajenada. Esta creación cuya resonancia -y perdurabilidad- apenas puede captarse en una primera audición -pero que ha quedado filmada por las cámaras de RTVE- contó con la solvencia de la orquesta preparada por Josep Caballé Domenech, que demostró gran respeto y consideración en el encaje de los diversos y delicados planos sonoros que han de calibrarse para que, como ocurrió, todo llegara a buen término.
 
© Ismael G. Cabral, Marzo 2026



 
 

Biblioteca

Destacamos ...

 
Nueva Sección Sub35
dedicada a la promoción de jóvenes compositores y compositoras 

 
Nueva Sección Directorio
dedicada a la promoción de compositores, intérpretes, instituciones y editoriales.

Este trabajo tiene la licencia CC BY-NC-SA 4.0