Entrevistas

Gustavo Díaz-Jerez | «...no podría estar ubicado en otro espacio temporal que no fuera el actual»


22/04/2020


Pianista y compositor, a medio camino entre el arte y la ciencia, ambas facetas dibujan y definen a este creador inquieto y apasionado por todo lo que hace. Hemos hablado con él y esto es lo que nos ha contado...

...no podría estar ubicado en otro

espacio temporal que no fuera el actual



























1.Ruth Prieto: ¿Quién es Gustavo Díaz-Jerez y qué característica la define mejor? 

Gustavo Díaz-Jerez: Me considero un compositor-intérprete que podría definirse como un modelador entre arte y ciencia a partir de su entusiasmo por varias ramas científicas (matemáticas, astronomía, biología, física...). A nivel vital, creo que la característica que me define es que hago cada día lo que me apasiona, sin pensar en nada que lo pueda enturbiar.
«Me fijo objetivos pero me enfoco en el presente»
 



2. R.P.: El suyo es un perfil muy ecléctico profesor, gestor, comisario de proyectos, pero sobre todo pianista y compositor, ¿dónde acaba el pianista y comienza el compositor? 

Gustavo Díaz-Jerez: Tal como antes he respondido, las dos definiciones las englobo en una misma palabra. No voy a elegir, soy parte de ambas; el compositor aporta al pianista y viceversa.
 
3. R.P.: ¿Cuál es su ADN como compositor? 

Gustavo Díaz-Jerez: Mi ADN compositivo es el planteamiento de la creación como algo personal, honesto conmigo mismo, y libre de cualquier influencia “comercial” o ánimo de complacer.  Sí que tengo muy en cuenta el papel del intérprete, que es quien al fin y al cabo da vida a la obra.  En este sentido, trato de que mis obras estén escritas de la manera más eficiente posible para los instrumentos, de facilitarle la vida al intérprete. Por supuesto, igual que el ADN biológico, mi ADN musical es consecuencia de una evolución continua y numerosas influencias a lo largo de mi vida, una evolución que está siempre en movimiento.
 
4. R.P.: ¿Qué le inspira como compositor y por qué? 

Gustavo Díaz-Jerez: La ciencia, las personas creativas, las que con entusiasmo se hacen preguntas y se concentran en dar con la respuesta (cosa que comparte la ciencia y el arte en todas sus formas).
 
5. R.P.: ¿Cuáles son sus raíces musicales (reales o imaginarias)? 

Gustavo Díaz-Jerez: Las reales y las imaginarias han sido las mismas, puesto que a partir de los hechos reales, todo lo que imaginaba se iba cumpliendo de una forma u otra. 
Todo partió de la exploración que de niño hice improvisando en el piano familiar. Después, de la gran influencia que tuvo para mí el profesor D. Jesús Ángel Rodríguez Martín, que supo presentarme continuamente la música actual de entonces. Más tarde, D. Salomón Mikowsky, en Manhattan School of Music, amplió mi mirada. En otras entrevistas he nombrado a mis maestros y lo seguiré haciendo porque han sido decisivos. Esas realidades fueron mis raíces en tres etapas distintas y, si hubo alguna imaginaria, pronto se materializó.
 
6. R.P.: En este "inventario" personal que todos tenemos de ruidos, sonidos, música y canciones, ¿qué nos puede contar sobre su paisaje sonoro? 

Gustavo Díaz-Jerez: Es innegable que mi paisaje sonoro lo compone la naturaleza que viví desde muy pequeño, con el mar que me rodeaba en Canarias, la lava, las piedras, el viento... unido a las canciones de fondo que siempre escuchaba a mi madre y la música clásica que fui descubriendo.
«Desde muy pronto sentí atracción por sonoridades nuevas dentro de las obras, por la música de arte de mi propio tiempo»
 





7. R.P.: ¿Cómo suena el silencio?

Gustavo Díaz-Jerez: Al pensamiento enfocado, a la concentración absoluta.
 
8. R.P.: ¿Tiene un compositor o compositora de referencia o alguien que le causó una impresión especial como artista?

Gustavo Díaz-Jerez: En su momento, de estudiante, me atrajo Stravinsky, Messiaen, Bartok, Penderewski, Ligeti. Más tarde, Saariaho, Grisey y Xenakis (este último, más como referencia en su visión compositiva desde las matemáticas).
 
9. R.P.: ¿Tiene algún compositor o compositora clave en la escena musical contemporánea? ¿Algún consejo, sugerencia, descubrimiento? 
 
Gustavo Díaz-Jerez: Por su uso orquestal, tecnológico y voz propia, a Jonathan Harvey. Por la originalidad en fundir su cultura oriental con su lenguaje compositivos, a Unsuk Chin. Por su mundo sonoro, a Pascal Dusapin. 


 
10. R.P.: ¿Puede definir contemporáneo? ¿Y de qué manera es contemporáneo Gustavo? 

Gustavo Díaz-Jerez: Si me ciño a aquello que va con su propio tiempo, Gustavo lo es porque no se conforma con quedarse en crear lo de siempre. Tanto los métodos compositivos como el resultado, con el sello musical que conlleva, no podrían estar ubicados en otro espacio temporal que no fuera el actual.
 
11. R.P.: ¿Cuál es su principal obsesión cuando trabaja sobre una nueva obra? 

Gustavo Díaz-Jerez: No lo definiría como obsesión, pero sí que gira en torno a que cada obra tenga su propia voz a partir de su propia materia. 
 
12. R.P.: ¿Cómo es armar un nuevo trabajo, podría describir su proceso creativo? 

Gustavo Díaz-Jerez: Me gusta definir el proceso creativo como el "hundimiento de un barco". Es complejo, pues parto de una gran exploración previa de procesos matemáticos, que van alterándose en función de la finalidad musical que busco. A veces la inspiración es sobre un hecho astronómico, otras sobre un paisaje que quiero materializar en sonido. En cualquier caso, tal como pasaría con un barco que se va al fondo y poco a poco la naturaleza lo dota de una nueva forma, mi creación va modelándose entre la ciencia y la sonoridad. 
 
13. R.P.: ¿Cómo ve la escena musical contemporánea de hoy? 

Gustavo Díaz-Jerez: Variada, por fortuna. Somos privilegiados de tener a nuestras espaldas tanta riqueza intelectual-musical y al tiempo tantos medios tecnológicos al alcance, que amplía  las posibilidades creativas.
 
14. R.P.: Tenemos la idea, probablemente muy antigua, de lo que es un concierto: gente tocando y gente escuchando. ¿Cómo se imagina los “conciertos” en el siglo XXI? 

Gustavo Díaz-Jerez: No es que me los imagine, es una realidad que cada vez son más variados los "escenarios". Al fin y al cabo, son "envases", y en los tiempos globales y tecnológicos en los que vivimos, podemos aprovechar multitud de formatos. Nuevos lugares que antes eran impensables para dar conciertos, igual que presencias diferentes, en vivo o en virtual, nos enriquecen. Es indudable que, tanto para el intérprete como para el público, sigue siendo preferible el contacto directo, la mutua percepción musical en vivo. No obstante, la facilidad que da la tecnología para disfrutar de la música sin salir de casa, pueden hacernos crear la diferencia en el formato escenario-público en vivo. Desde mi grupo de música Quantum Ensemble esa sí es nuestra obsesión: que no exista una barrera infranqueable entre el que escucha y el que toca. Compartimos nuestra música con públicos en estado de vulnerabilidad social, explicamos los programas previamente al concierto, nos reunimos en el intermedio con los asistentes y nos dirigimos a ellos antes de la interpretación para hacerles más partícipes de lo que luego pueden disfrutar. Nos esforzamos en acercar esa comunicación. 
 
15. R.P.: Cuando hablamos de música contemporánea, se habla muchas veces de desencuentro con el público ¿cuándo se produce ese desencuentro y por qué? 

Gustavo Díaz-Jerez: Mi respuesta ya ha sido reflexionada en profundidad por muchos colegas de la música. Tanto fue el empeño de ruptura con lo establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que quizás se traspasó la línea entre un cambio de código y un alejamiento con el público. Hay una naturaleza que tiene que ver con la percepción cerebral. Una cuestión es buscar un sello propio, ser original y otra que el resultado ponga en "off" a la atención del que escucha. Peor aún, del que interpreta, por lo inaccesible que a nivel de ejecución pueda presentársele la partitura. Si la obra parte de no ser posible a ese nivel, tampoco conectará con nadie que lo quiera escuchar con plena atención. Ahora, también opino que el hábito va cambiándonos. Ahí entraría el debate de las programaciones. En cualquier caso, nuestro actual sistema educativo musical no ayuda nada.  A nivel de educación primaria y secundaria la música es una asignatura testimonial. Esto lleva a que nuestra sociedad sea básicamente analfabeta musicalmente hablando. Para más inri, la educación en los conservatorios (tanto profesionales como superiores, pero especialmente en los profesionales), donde se supone que se forma a nuestros futuros intérpretes y compositores es sencillamente decimonónica. Casi la totalidad de los alumnos terminan sus estudios sin haber interpretado (ni conocido) música más allá de Debussy. Y en los planos formal y teórico, rara vez se va más allá de las formas clásicas y la armonía tonal, sistemas caducados (¡hace ya más de cien años!) desde un punto de vista artístico. Hasta que esto no cambie, no podremos avanzar.
 
16. R.P.: ¿Cuál ha sido su mayor extravagancia? 

Gustavo Díaz-Jerez: No me planteo nada de lo que hago como algo que sea ni común ni extravagancia, ni a nivel compositivo ni como pianista. Si interpreto una obra propia o de otro compositor, si toco en una sala de forma habitual o en otra que no lo es tanto, lo hago bajo el criterio de ser honesto conmigo mismo.

17. R.P.: ¿Qué le gustaría hacer como compositor que aún no le han pedido?

Gustavo Díaz-Jerez: Dado que he cumplido un sueño con la grabación de Maghek, los siete poemas sinfónicos dedicados a las Islas Canarias, el próximo paso sería que una orquesta interpretara en su conjunto el ciclo. Se han estrenado cuatro, pero si se programara completo, ya supondría una extensión natural que todo compositor espera.
Por otro lado, a nivel creativo, he tenido la suerte de estrenar todas mis piezas de cámara, las pianisticas, la vocal e incluso la ópera... aún no he compuesto un ballet y no he recibido ese encargo, así que podría ser una nueva idea. 

18. R.P.: ¿En qué está trabajando ahora? ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Gustavo Díaz-Jerez: Desde hace años trabajo en la composición de obras cortas para piano que he llamado Metaludios. Hasta ahora he grabado (interpretándolos yo mismo) un disco con dieciocho Metaludios repartidos en tres libros. Actualmente, estoy inmerso en concluir los doce Metaludios para piano, en dos cuadernos. Esa es mi meta compositiva que cada vez veo más cerca, grabarlos en otro nuevo disco, así que uniría dos proyectos, mi faceta como intérprete y como compositor. 
En cuanto a Maghek, las obras de orquesta que anteriormente nombré, continúa la promoción del disco, con el deseo de que se haga realidad su interpretación como ciclo.
Con Quantum Ensemble, avanzamos con conciertos dentro de la programación como grupo residente del Auditorio de Tenerife. Es un proyecto en continuo movimiento, que siempre aporta novedades en el repertorio y mantiene la ilusión a los miembros que lo componemos y al público. 
En cuanto a la combinación de conferencias, cursos e interpretación solista, hace tiempo que combino este triángulo y continuaré realizándolo. Así, quizás vuelvo a responderte a alguna de tus preguntas: es lo que me define, el proyecto compositor-pianista, pianista-compositor. 
 
© Ruth Prieto para El Compositor Habla


 
Las fotografías de Gustavo son de Andrej Grilc y Noah Shaye

Más información en la web de Gustavo Díaz-Jerez

Más información en el perfil de Gustavo en nuestra web ECH-Gustavo Díaz-Jerez


 
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