ISSN 2605-2318

Entrevistas

Ismael G. Cabral | «El pasaporte del compositor no debería condicionar la escucha de su música» Bára Gísladóttir


15/11/2025

Una entrevista de Ismael G. Cabral para El Compositor Habla




La contrabajista y compositora islandesa Bára Gísladóttir (1989), que ha ostentado este año la Cátedra Manuel de Falla que convoca la Junta de Andalucía, se encuentra estos días en Cádiz trabajando con diversos alumnos de composición las obras que estrenará Taller Sonoro en el marco del Festival de Música Española. Gísladóttir es una de las compositoras más sobresaliente de su generación y su música sinfónica, que dialoga con el drone, el metal y la improvisación, constituye una de las experiencias más radicales de la creación actual. En 2024 fue distinguida con el Ernst von Siemens Composer Prize

1. Ismael G. Cabral: Su origen geográfico como islandesa habitúa a mencionarse cuando se habla de usted y de su trabajo compositivo. ¿Diría que esto tiene tanta influencia en su proceso creativo?

Bára Gísladóttir: No creo que Islandia ejerza una influencia tan enorme en mi proceso creativo. En general, me resulta un tema delicado: a veces, la forma en que se narra Islandia en las artes es demasiado simplista, como si los volcanes y los glaciares fueran necesariamente el motor de toda creación. A mí me interesa la esencia misma del sonido y su tratamiento como un ser vivo, preferiblemente sin fronteras geográficas. Cuando hablo de “aproximación al sonido”, me refiero tanto a crearlo como a experimentarlo. A veces me preocupa que, si estamos demasiado pendientes del “lugar de origen” de una música, eso condicione la escucha. Idealmente, el pasaporte del compositor no debería interferir en cómo se recibe una obra. Dicho esto, todos formamos parte de los entornos en los que vivimos y estos nos afectan.

 
«He pasado la mayor parte de mi vida fuera de Islandia, así que estoy segura de que todos los lugares en los que he vivido me han moldeado de alguna forma, aunque no podría concretar cómo»








2. I.G.C.: Sin embargo, estará de acuerdo conmigo en que, efectivamente, en su trabajo, sobre todo en lo que respecta a su escritura para orquesta, hay un sentido diríamos telúrico, sí, volcánico también si invocamos una imagen poética y clarificadora.

Bára Gísladóttir: Me interesa llegar al núcleo del sonido, sacudir todo lo que hay en esa esencia siempre disponible. También hacer que esa misma esencia pueda brillar de forma casi ingrávida. Me gusta cuando el sonido se vuelve físico y, por momentos, primitivo. Siento una alegría muy particular ante la potencia del ruido y la entrega total en la interpretación. Esa experiencia es aún más intensa cuando la fuerza absoluta se contrapone a los gestos más pequeños y frágiles. El sonido en todo su espectro.

3. I.G.C.: Al escuchar álbumes como VÍDDIR vienen a la mente el drone (Phill Niblock) e incluso el pop -cierto doom metal. ¿Hay conexiones en su enfoque musical que van más allá de lo académico?

Bára Gísladóttir: Me interesa combinar distintos géneros en una sola propuesta. Soy aficionada al drone y también al metal, y eso influye en la música que escribo. Supongo que eso significa que mi obra toca territorios más allá de la academia, pero confío en que, con el tiempo, la academia se abrirá a más campos.

4. I.G.C.: ¿Sus composiciones surgen en alguna medida de su quehacer como intérprete de contrabajo?

Bára Gísladóttir: No necesariamente. Depende de para qué esté escribiendo. Sí hay un denominador común: la similitud entre el flujo de la improvisación y el flujo de la escritura. Cuando entro en ese estado, escribir es muy parecido a improvisar. En ese flujo creativo estoy escuchando profundamente, igual que cuando improviso.

5. I.G.C.: En cualquier caso, sus obras suelen tener un sonido oscuro y terroso. Parecen organismos vivos, partituras cuya construcción formal no es perceptible, como si quisiera transmitir emociones e impactos muy primarios, directos.

Bára Gísladóttir: Sí, el sonido como ser vivo es fundamental en mi trabajo. Durante cada proceso compositivo presto mucha atención a cómo se me presenta el sonido visualmente: cuál es su forma, su textura, cómo se mueve —si lo hace solo o como parte de un sistema mayor, como un planeta en el sistema solar, etc.—, cuáles son sus colores, y así sucesivamente.

6. I.G.C.: COR, VAPE y Hringla forman parte de un imponente disco suyo publicado en el sello danés Dacapo [cuya reseña se puede leer aquí]. ¿Son las obras que mejor retratan hoy quién es Bára Gísladóttir y cómo piensa musicalmente?

Bára Gísladóttir: Es difícil responder. Creo que COR y Hringla, más que VAPE, se ajustan un poco más a cómo concibo la música hoy, porque VAPE es algo más antigua. Todas tienen elementos comunes, especialmente un enfoque textural. Comparten relaciones de textura, aunque cada una aborda un tema y una forma distintos, pese a surgir de la misma cabeza.

7. I.G.C.: ¿Cómo trabaja con orquestas y ensembles? ¿Su música está escrita hasta el más mínimo detalle o deja espacio para la improvisación controlada?

Bára Gísladóttir: En los últimos años he incorporado cada vez más improvisación controlada en mis obras. Por lo general, esto resulta más sencillo con ensembles pequeños, donde hay tiempo e interés para desarrollar juntos ideas improvisatorias en el propio ensayo.

8. I.G.C.: Al escuchar sus piezas para contrabajo o pequeños conjuntos, da la impresión de que funcionan como semillas de las composiciones orquestales. ¿Comparte esa sensación?

Bára Gísladóttir: No lo había pensado así. Diría que, en esencia, soy una compositora de ensemble. Es ahí donde siento mayor libertad creativa y donde es más probable encontrar personas afines que compartan la pasión por la música nueva. Aun así, creo que es importante hacer un poco de todo -solos de contrabajo, electrónica, ensemble, orquesta completa, etc.- para seguir revisitando o descubriendo nuevos espacios dentro de la música.

9. I.G.C.: ¿Qué puede contarnos del trabajo que ha realizado con el coreógrafo Ben J. Riepe?

Bára Gísladóttir: Ben J. Riepe y yo hemos hecho un par de producciones en el último año, en las que hemos trabajado en fusionar distintos géneros artísticos en una sola creación. Nos mueve una idea del arte y de la vida muy similar, y ha sido una auténtica alegría colaborar con alguien en la misma sintonía.

10. I.G.C.: ¿Qué perspectivas tiene para su trabajo en Cádiz junto a músicos del ensemble Taller Sonoro?

Bára Gísladóttir: He estado centrada todos estos meses en los estudiantes de la Cátedra Manuel de Falla y en cómo ayudarles a sacar el máximo partido a sus composiciones para el ensemble Taller Sonoro.

11. I.G.C.: ¿En qué proyectos está trabajando actualmente?

Bára Gísladóttir: Acabo de terminar mi segunda pieza orquestal de este año, sea sons seasons, que se estrenará a finales de noviembre con la Orchestre Philharmonique de Radio France en París. Ahora terminaré algunas obras de menor formato antes de empezar la música para una producción de Orestíada, dirigida por Benedict Andrews en el Teatro Nacional de Islandia.

La foto es de Gabrielle Motola.
 
© Ismael G. Cabral
 

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