Paco Yáñez |
«Quiero liberarme de mi ego y simplemente recibir la corriente de música que hay en el universo» Toshio Hosokawa
26/04/2025
Una entrevista de Paco Yáñez para El Compositor Habla
Reconocido unánimemente como el compositor japonés más importante del siglo XXI, Toshio Hosokawa (Hiroshima, 1955) cumple en 2025 setenta años de edad, ocasión que se celebrará en España por partida doble, tanto con su residencia artística en el Palau de la Música de Valencia como con la concesión del XVII Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Música y Ópera, uno de los galardones más prestigiosos del mundo en dichos ámbitos.
Tal y como afirmó el jurado de este premio, Toshio Hosokawa es «uno de los creadores más originales y aclamados de nuestro tiempo. Su extenso catálogo, que abarca todos los géneros, está inspirado tanto por la filosofía zen como por la utilización de una escritura tímbrica de alto rigor y de una riqueza sumamente original y reconocible».
En las casi doscientas obras que ha compuesto a lo largo de su vida, Toshio Hosokawa se ha destacado por poner en diálogo la música de vanguardia europea y las tradiciones de su Japón natal, tanto en lo que se refiere a la música (con una mención especial para sus instrumentos tradicionales, el canto budista y el gagaku) como en la inspiración en el teatro nō o en el peso crucial que en sus partituras adquiere la naturaleza y la llamada a la concordia entre los seres humanos y las distintas culturas que habitamos el planeta: cuestión que ha ganado una gran presencia en sus últimos trabajos operísticos, como comprobaremos en esta entrevista.
Con motivo de su visita a España para trabajar con la Orquesta de Valencia en el que fue el último concierto de su residencia artística en el Palau de la Música, el pasado 28 de marzo, concierto en el que se interpretaron dos de sus obras, la orquestal Meditation to the victims of Tsunami (3.11) (2011-12) y la ópera Futari Shizuka (2017), conversamos con Toshio Hosokawa en el Palau de la Música de Valencia, institución a la que agradecemos, como al propio Toshio Hosokawa, las facilidades dadas para la realización de esta entrevista, así como a Joan Gómez Alemany por el registro audiovisual de la misma.
1. Paco Yáñez: Bienvenido a Valencia. Estamos muy contentos de que esté usted trabajando, como compositor residente, con la Orquesta de Valencia esta temporada, pero, antes de nada, tenemos que felicitarlo por ese gran premio que le han concedido en España, el Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Música y Ópera, uno de los premios más importantes de Europa en su género. Creo que ha tenido usted el honor de figurar en una lista de grandes compositores que tienen una marcada personalidad y estilo; una lista que ahora se hace aún más grande su presencia. Hay un momento en la vida en el que uno se presenta, cuando es joven, a los premios; y hay otro momento en la vida en el que los premios le llegan a uno, después de una carrera de logros y de haber creado una personalidad por sí mismo. Cumple usted setenta años en 2025, así que, ¿qué ha cambiado entre el Toshio Hosokawa de cuando usted tenía veinte años, cuando se presentaba a este tipo de premios, y el Toshio Hosokawa que ahora recibe estos importantes galardones?
Hosokawa: Es una pregunta muy difícil de contestar. Me siento muy honrado. Conozco este premio porque cuando yo vivía en el Wissenschaftskolleg, junto con Helmut Lachenmann, él lo recibió y fue a Bilbao a recogerlo, en una ceremonia. Yo vivía con él, por aquel entonces, en aquella residencia de Berlín, así que, cuando volvió, me dijo: «¡Tengo los cuarenta euros!» (era una broma entre nosotros), pero nunca pensé que me darían a mí este premio, así que me siento muy honrado.
Llevo unos cincuenta años componiendo, desde que era estudiante e investigaba mis propias raíces: ¿dónde están mis raíces? Así que empecé a estudiar música tradicional japonesa y, al mismo tiempo, música de vanguardia europea: ambas me sirven para investigar y encontrar mi propio lenguaje. Hice muchas cosas. La música tradicional japonesa siempre fue muy, muy importante para mí, pero no con tintes exóticos a la hora de utilizarla, sino más bien quería encontrar la sustancia de la música tradicional japonesa y escribir música a partir de ahí. Ahora no pienso mucho en la música japonesa, soy más libre y no quiero componer con mi ego, quiero liberarme de mi ego y simplemente recibir la corriente de música que hay en el universo. Quiero escuchar más y sólo quiero recibir lo que está ahí, esa energía. Esto es realmente muy diferente, porque en mis antiguas piezas sí quería hacer algo, quería hacer nueva música japonesa, era un deseo muy fuerte. Pero ahora no investigo tanto y quiero ser más libre; sólo quiero escuchar aquello que quiero escuchar, lo cual es diferente.
2. P.Y.: Además de este importantísimo premio que usted recibirá en Bilbao, este año tiene otro tipo de, llamémosle también premio, igualmente en España, que es su residencia como compositor en el Palau de la Música de Valencia. ¿Qué significa, para Toshio Hosokawa, ser compositor residente en una orquesta europea hoy en día?
Toshio Hosokawa: Estoy muy contento. Ello hace que puedan tocar mi música más de una vez, de modo que podrán tocar mejor mi música en lo sucesivo y también conocerme a mí, personalmente. La segunda vez que tocaron mi música, interpretaron mi Concierto para violín (2020). Ahora también tengo una muy buena relación con los miembros de la orquesta, son muy agradables y tocan maravillosamente; y Alexander Liebreich conoce muy bien mi música y dirige realmente muy, muy bien. Estoy muy, muy contento como compositor residente en la Orquesta de Valencia.
3. P.Y.: Hemos escuchado esa excelencia de la que nos habla esta mañana en los ensayos, que han sido realmente muy buenos. Hoy tendremos todo un concierto con la música de Tōru Takemitsu y la suya. ¿Participó usted en la decisión de cuáles de sus piezas debían interpretarse? ¿Fue una decisión de la orquesta?
Toshio Hosokawa: Creo que lo hablé con Alexander Liebreich, hablamos de lo que podría ser bueno; así que lo hemos decidido juntos.
4. P.Y.: Aunque su música lleva siendo interpretada muchos años en Europa, ¿qué cree que les resulta más difícil a los intérpretes europeos, no en términos de técnica, porque la técnica de los músicos de orquesta suele ser muy buena, sino en términos de espíritu y de comprensión de la parte japonesa de su música?
Toshio Hosokawa: Los músicos europeos muy buenos pueden entender inmediatamente mi música, sin yo decir nada; pero a veces el problema es el silencio, porque el silencio no es el descanso, el silencio es densidad, algo que el sonido necesita para existir; y esta idea, a veces, es difícil de entender. Pero igualmente, en Japón, tengo este mismo problema, porque algunos músicos no pueden entender esto. Suelen tocar música clásica europea y no conocen la música tradicional japonesa, así que esta dificultad es la misma.
5. P.Y.: Su música está muy relacionada, pues usted lo ha dicho muchas veces, con la caligrafía, pero con la caligrafía partiendo del punto en el aire que es el silencio y llenando este silencio, este Ma, que es el concepto del silencio primordial japonés: llenarse y disolverse de nuevo en el silencio. Sin embargo, ¿tenemos silencio hoy en nuestras sociedades, o ese silencio se ha perdido entre tantos ruidos y tantas comunicaciones ininterrumpidas? ¿Deberíamos encontrar más silencio en nuestras vidas?
Toshio Hosokawa: Sí, pero incluso en Tokio, donde hay mucho ruido, seguimos teniendo algo de silencio en nuestro interior. Esto, probablemente, viene de la meditación budista: sólo silencio, sentarse y respirar muy lentamente, este tipo de educación que recibimos cuando éramos niños. Así que, un poco, tenemos eso.
6. P.Y.: Ha dicho usted ahora algo muy interesante: que las orquestas niponas, en ocasiones, tienen problemas para entender la parte japonesa de su música, y eso podría estar relacionado con el hecho de que cuando usted era joven estaba fascinado por la música europea y de vanguardia, probablemente sin prestar, entonces, tanta atención como lo hace hoy a la música japonesa. ¿Cree que es algo que sigue ocurriendo con los jóvenes músicos y compositores japoneses, que podrían estar prestando más atención a la tradición occidental que a sus propias raíces?
Toshio Hosokawa: Yo mismo, cuando vine a Europa, y entonces tenía veinte años, no conocía bien la música tradicional japonesa, aunque la escuchaba mucho, porque ya sabes que mi madre tocaba un instrumento japonés [el koto], pero en aquella época pensaba que era una música aburrida. Así que la encontré fuera de Japón, en Europa, donde podía escuchar música japonesa. Muchos músicos japoneses, incluso hoy, siguen sin conocerla bien.
7. P.Y.: Es algo que resulta curioso, porque numerosos compositores europeos y americanos, como José María Sánchez-Verdú, Hans Zender, John Cage o Helmut Lachenmann, entre otros, estaban y están fascinados por la música japonesa, por los instrumentos japoneses, como el shō. A veces podríamos estar, incluso, más interesados en Europa de lo que lo están algunas personas y músicos en el propio Japón.
El concierto de esta noche reúne su música y la de Tōru Takemitsu, que fue uno de sus maestros. Con el paso de los años, a veces pienso que, de alguna manera, se está acercando usted más a Takemitsu, así que me gustaría preguntarle cuál es su relación con la música de Takemitsu y con las ideas de Takemitsu, porque fue un gran pensador en cuanto a lo que son las relaciones entre Occidente y Oriente, sus escritos son realmente muy interesantes al respecto.
Toshio Hosokawa: Empecé a ser compositor tras mi encuentro con la música de Takemitsu, cuando era niño. Sólo tenía doce o trece años cuando escuché November Steps (1967), una pieza de Takemitsu para shakuhachi, biwa y orquesta, interpretada por Seiji Ozawa y la Filarmónica de Nueva York, y aquello fue para mí una gran conmoción, así que desde entonces he amado la música de Tōru Takemitsu. Luego, le conocí personalmente y fue muy amable conmigo, convirtiéndose en uno de mis mentores más importantes. Su música se volvió más suave y elegante, pero sigo amando su música y su forma de pensar sobre el Ma y el sonido, es lo más importante.
8. P.Y.: Tengo la sensación de que, desde que ha vuelto usted a pasar más tiempo en Japón, su música se ha adentrado más en esa elegancia y en esa serenidad, convirtiéndose en una música más contemplativa. ¿Lo siente usted así? Quizás esté relacionado con lo que nos ha dicho antes, con el hecho de que ahora esté más abierto a la escucha.
Toshio Hosokawa: Eso es porque me he hecho mayor. Estoy un poco cansado de la música de vanguardia europea. La quiero mucho, y ya conoces mi relación con Helmut Lachenmann y otros grandes compositores a los que respeto mucho, pero yo debo componer una música diferente. No soy un vanguardista. En este sentido, quiero componer una música más meditativa y silenciosa. Pero esto también se debe a mi edad.
9. P.Y.: Bueno, aún no es usted tan mayor, todavía no ha cumplido setenta años, eso será el próximo mes de octubre. Al mismo tiempo, hay algo en su música que está relacionado con el timbre, con el sonido de los instrumentos japoneses. Aunque ha utilizado el shakuhachi, el koto y algunos otros instrumentos tradicionales japoneses, como el shō, ¿quizás siente ahora más la necesidad de trabajar, de vez en cuando, con instrumentos tradicionales japoneses, o sigue prefiriendo utilizar la orquesta occidental para crear esa evocación de dichos instrumentos tradicionales nipones?
Toshio Hosokawa: El problema es que tenemos a muy pocos músicos japoneses que toquen instrumentos tradicionales japoneses, a muy pocos. Ya sabes, por ejemplo, que para el shō sólo tenemos a Mayumi Miyata, pero solo a una. Al mismo tiempo, hay muchos violinistas, pianistas y músicos de orquesta japoneses que son maravillosos. Así que es muy difícil, porque intérpretes de shakuhachi quizá sólo haya uno o dos, de modo que es incluso difícil encontrar músicos realmente buenos para estos instrumentos tradicionales que trabajen juntos; dado lo cual, seguiré componiendo para instrumentos occidentales.
10. P.Y.: Hay compositores occidentales, como Helmut Lachenmann o John Cage, que han compuesto para shō, pero los intérpretes japoneses de shō encuentran muy diferente la forma tradicional de tocar el shō y lo que han hecho esos compositores europeos y americanos. Si tuviese usted que componer más específicamente para instrumentos tradicionales japoneses, ¿cambiaría mucho su forma de componer?
Toshio Hosokawa: Básicamente, es lo mismo, la misma idea: la de la caligrafía.
11. P.Y.: En el concierto de esta noche escucharemos su ópera Futari Shizuka. Si no me equivoco, ésta es su séptima ópera, ¿cómo nos la presentaría?
Toshio Hosokawa: Tiene una influencia muy fuerte del teatro nō, el teatro japonés, que es una historia de fantasmas. El fantasma no puede dormir bien en el otro mundo y viene a este mundo a cantar, bailar y hablar de su tristeza, y después de su actuación encuentra la calma en su alma y regresa al otro mundo. Todo el teatro nō es así, y esto es lo que yo quiero hacer. En el teatro nō hay un puente entre este mundo y el otro, que en Japón llamamos «Hashigakari», pues «Hashi» significa puente, y el fantasma protagonista viene a través de ese puente a este mundo, representa su actuación y vuelve al otro mundo. Yo quiero dar forma a ese puente musical entre este mundo y el otro. El protagonista es un chamán, que conecta este mundo y el otro, así que para mí la protagonista de Futari Shizuka, Helen, es una chamana.
12. P.Y.: En su música, y en su pensamiento, el chamanismo ha cobrado una gran importancia en los últimos años, lo ha contado así usted varias veces; de forma que esta ópera sería un nuevo ejemplo de ello.
Toshio Hosokawa: Es una idea que aprendí del teatro nō.
13. P.Y.: Está usted componiendo ahora una nueva ópera, cuyo título será Natasha. ¿Nos la podría presentar?
Toshio Hosokawa: Trata sobre un problema muy actual, pues en la ópera hay dos refugiados, un joven japonés llamado Arato (aunque se trate de un papel que cantará una mezzosoprano) y una joven ucraniana llamada Natasha (soprano). El tercer protagonista principal es el nieto de Mefisto (barítono), que viene y muestra siete infiernos diferentes. Este infierno es, realmente, nuestro propio mundo, con sus catástrofes naturales, guerras, dinero y algunos hombres de negocios. Así que se trata de algo un tanto dantesco, aunque en los sueños ambos pueden encontrar un nuevo amor y un nuevo idioma. Ésta es la historia.
14. P.Y.: Podríamos decir entonces, y probablemente este momento histórico así lo requiera, que su música es también política, en el sentido de que la ópera que escucharemos esta noche, Futari Shizuka, también trata, como lo hará Natasha, sobre una refugiada. ¿Hasta qué punto cree que la música debería reflejar la dimensión política en un mundo que parece que se estuviese volviendo loco?
Toshio Hosokawa: Sí, está loco. No quiero hacer propaganda. Simplemente me ha influido esta realidad. Mi música no es política, pero si vivo aquí, en este mundo, de alguna manera tengo que decir algo, por eso compuse esto.
15. P.Y.: Bueno, en realidad ha dicho usted mucho más que «algo», ya que Futari Shizuka es realmente una ópera muy bella y trascendente. La belleza y la trascendencia son dos elementos cruciales en su música, como en la de su buen amigo Helmut Lachenmann, pero ¿pueden enseñarse? ¿Cuál es la tarea fundamental de un compositor a la hora de enseñar a jóvenes compositores?
Toshio Hosokawa: Cuando enseño a jóvenes estudiantes de composición, siempre les digo que estudien detenidamente la excelente música del pasado; especialmente, la música clásica del siglo XX y más allá. En particular, les digo que lean las partituras y estudien a fondo las distintas obras maestras en torno a 1910 y las obras maestras de los años sesenta. Deben estar familiarizados con las grandes obras de compositores como Arnold Schoenberg, Anton Webern, Ígor Stravinski, Pierre Boulez, Luciano Berio, Luigi Nono, György Ligeti y muchos otros. También deben estudiar las obras de los grandes compositores vivos de nuestro tiempo.
16. P.Y.: Nos ha hablado ya de su nueva ópera, Natasha, pero ¿qué otras obras está usted componiendo actualmente?
Toshio Hosokawa: Sólo estoy componiendo Natasha, pues quiero concentrarme totalmente en esta ópera.
17. P.Y.: Cuenta usted con una discografía muy importante que nos permite conocer mejor su música y escucharla con mayor frecuencia, aunque hay muchas obras de su extenso catálogo que todavía no han sido grabadas. ¿Qué proyectos discográficos tiene a corto plazo y qué obras, de entre las suyas que aún no hayan sido grabadas, le gustaría ver en disco?
Toshio Hosokawa: El joven y excelente pianista japonés Tomoki Kitamura quiere grabar un disco compacto con mis obras para piano. También compuse un quinteto con piano para él y el Arditti Quartet, así que acaban de grabar mi Quinteto para piano y cuerda “Oreksis” en Colonia, con la WDR. Serán una grabación y un disco muy hermosos.
18. P.Y.: Como le dije al principio de esta entrevista, estamos muy contentos de que esté aquí de nuevo, así que esperamos encontrarle muy pronto en España, pues estará usted en Bilbao para recibir el premio BBVA Fronteras del Conocimiento. Arigatō. Muchas gracias.
Toshio Hosokawa: Muchas gracias a ti.
Las fotos son de Joan Gómez Alemany y de Live Music Valencia / Archivo Palau de la Música, cortesía del Palau.
Paco Yáñez (Santiago de Compostela, 1974) desarrolla su actividad creativa en la intersección y diálogo de diversos lenguajes artísticos; destacadamente, la fotografía, la música, el cine y la literatura. Tal es el camino recorrido por sus dos novelas hasta ahora publicadas: ...distancias... (Baía Edicións, 2008) y contra(de)cadencia (Laiovento, 2014), así como por sus ensayos, entrevistas y críticas musicales, publicados en ocho idiomas en medios especializados de América y Europa, destacando su colaboración con el diario internacional Mundoclasico.com, así como sus notas para conciertos y discos. Diversos compositores europeos y americanos han creado obras musicales inspiradas en sus fotografías y textos poéticos, diálogos interdisciplinarios que articulan toda su creación. Ha pronunciado conferencias en conservatorios, auditorios y espacios culturales, como la Universidad de Santiago de Compostela, el Auditorio de Galicia, el MARCO de Vigo, la Fundación Luis Seoane, o el Centro Gallego de Arte Contemporánea, entre otros, estando disponibles algunas de sus conferencias en Youtube.
Sus fotografías han sido exhibidas y publicadas en exposiciones, catálogos y revistas de arte y música, tanto en España como en el extranjero, incluyendo instituciones y medios especializados como la revista Sibila, la revista del CGAC, Ricordi, etc. En el terreno cinematográfico, ha colaborado en la realización de los documentales Correspondencias sonoras (2013) y Enrique X. Macías. A lira do deserto (2020), obras de Manuel del Río.