Entrevistas

Entrevista con Gustavo Díaz-Jerez


09/01/2019

«Metaludios for piano» es un CD compuesto e interpretado por Gustavo Díaz- Jerez, editado en IBS Classical y disponible desde el pasado mes de diciembre 2018. Hemos hablado con el compositor y pianista sobre la composición, en un mes donde impartirá un seminario sobre sus Metaludios el día 11 de enero del 2019 en el CSKG, y esto es lo que nos ha contado:

 
"aún quedan muchos paisajes pianísticos por descubrir y explorar"






1. Ruth Prieto: Acaba de presentarse su CD «Metaludios» publicado por IBS-Classical. ¿Qué nos puede comentar de este proyecto? 

Gustavo Díaz-Jerez: Es el resultado de 5 años de intensa actividad compositiva para mi instrumento.  En 2013 mi amiga y colega Marta Zabaleta me pidió que escribiera una colección de piezas para piano de unos 20 minutos de duración para incluirlas en sus recitales.  Marta ha sido siempre una defensora de la música actual que se hace en España y me sentí muy ilusionado por este encargo. 
Finalmente fueron seis piezas, que son las que engloba el primer cuaderno de Metaludios.  En los años posteriores seguí componiendo (entre otros proyectos) más piezas que continué agrupando en cuadernos de seis, hasta completar otros dos.  Sentí entonces que ya había un corpus suficientemente extenso, por lo que decidí a grabarlas en CD.  Actualmente ya hay un cuarto cuaderno terminado y un quinto en camino.  Mi intención es grabar en el futuro otro CD con estos 12 nuevos Metaludios junto con otra obra anterior, Gehenna.
 
2. R.P.: En «Metaludios», usted compone todas las piezas pero también las interpreta. ¿Es difícil esto de desdoblarse en dos, ser a la vez compositor e intérprete? 

Gustavo Díaz-Jerez: La verdad es que no. Para mí es algo muy natural porque desde niño me gustaba improvisar y experimentar con el piano a la vez que trabajaba mi repertorio.  En mi opinión, una vez que la obra está compuesta y editada se “independiza”, cobra identidad propia.  Y aunque seas el compositor tienes que dedicarle el mismo tiempo y dedicación que a cualquier otra obra.  Es verdad que haberla compuesto te da una cierta ventaja porque la conoces en profundidad desde todos los ángulos, pero creo que este esfuerzo de compresión profunda hay que hacerlo con cualquier obra que abordes. Me produce también una enorme satisfacción ver cómo otros pianistas abordan tu música, cómo la hacen suya y la enriquecen con sus propias aportaciones en la interpretación.
 
3. R.P.: ¿Es usted un pianista que compone o un compositor pianista? 

Gustavo Díaz-Jerez: Definitivamente un compositor-pianista.  La composición ha estado presente en mi vida desde que comencé mis estudios musicales con 8 años. 
Desde pequeño me gustaba explorar, buscar sonoridades dentro del cordaje del piano, etc.  Me considero afortunado porque el que fue mi profesor durante mis estudios en el conservatorio de Tenerife (Jesús Ángel Rodríguez), me introdujo a la música actual y siempre incluía obras contemporáneas en mi repertorio.  También recibí los consejos de David Goldsmith, que me adentró en el mundo sonoro de Penderecki, Messiaen, Ligeti, entre otros. En cualquier caso, estuvo claro desde el principio mi afinidad hacia el repertorio escrito a partir de 1900.
Sin embargo, el conocimiento del repertorio actual no surge de motu propio en un niño de 8 años, es responsabilidad de su profesor descubrírselo.   Y hay muchísima música actual escrita para edades tempranas.  Observo con gran pesar que en la educación musical (especialmente en los grados elemental y medio), suele dejarse de lado el repertorio de nuestro tiempo.  Si en el siglo XXI el 95% del repertorio que tocan los alumnos sigue siendo de los siglos XVIII y XIX nunca avanzaremos.
"Tendría que haber un compromiso pedagógico más serio y profundo con respecto a la música contemporánea"
 







4. R.P.: A lo largo de la historia de la música ha habido grandes pianistas que también eran compositores, ¿pesa la historia, inspira la historia, qué componente de responsabilidad, qué componente de innovación? 

Gustavo Díaz-Jerez: Efectivamente, el repertorio pianístico es tan extenso y tan rico que uno podría pensar si realmente queda algún margen para la innovación y la originalidad.  Mi opinión es que sí, que aún quedan muchos paisajes pianísticos por descubrir y explorar.  Por supuesto, la tradición juega un papel importante, creo que podemos abrazar sin prejuicios la materia artística y el código anterior, el familiar, el conocido, y fusionarlo con las herramientas tecnológicas que nos ofrece el presente.  No se trata de romper ni de negar lo anterior, pero sí de extender, de ampliar las posibilidades sonoras del instrumento. En cualquier caso, uno debe ser honesto consigo mismo y buscar la innovación desde su propia voz.  Debe ser el resultado de un largo proceso de maduración y reflexión.  
 
5. R.P.: También hay una larga tradición en la música española de grandes compositores/pianistas españoles: Albéniz, Granados, Mompou. ¿Se siente usted un poco heredero de estos músicos? ¿de qué manera?  
     
Gustavo Díaz-Jerez: En cierto sentido, creo que sí.  Esta tradición del compositor-pianista estuvo muy extendida hasta bien entrado el siglo XX.  Ahí tenemos también a Rachmaninov, Bartók, Prokofiev, y tantos otros compositores que también fueron excelentes pianistas.  Después de la segunda mitad del siglo XX, ese vínculo se vio interrumpido, casi de manera abrupta, y en mi opinión esta ha sido una de las razones, unida a un sistema educativo musical decimonónico, de porqué la música actual no está presente en las salas de concierto como debería.  El problema es más práctico que estético. La extrema dificultad de muchas obras surgidas de escuelas como el Serialismo integral, etc., tuvieron un efecto disuasorio para el intérprete: se produjo un cisma entre el compositor y el intérprete. A mi modo de ver, la dificultad de una obra es inversamente proporcional a sus posibilidades de pasar al repertorio, y por tanto, de su supervivencia.  Es verdad que hay obras en el repertorio tradicional de enorme dificultad (por ejemplo, la sonata op. 106 de Beethoven, las variaciones sobre un tema de Paganini de Brahms, el Gaspard de la Nuit de Ravel, etc.), pero son una minoría y están escritas, después de todo, desde la perspectiva del intérprete.  En la actualidad creo que hay un renacimiento del compositor-intérprete.  Ahí tenemos ejemplos como Thomas Adès o Jörg Widmann, ambos excelentes intérpretes además de compositores.  Sin embargo, es necesario ahora más que nunca una labor educativa muy intensa para poner a la música actual en el lugar que se merece.
 
6. R.P.: ¿Qué hay de tradición y que hay de vanguardia en este proyecto? 

Gustavo Díaz-Jerez: Como he comentado anteriormente, creo que lo que más me une a la tradición es el hecho de que los Metaludios están escritos desde la naturaleza del intérprete.  A pesar de que el proceso de composición es muy complejo y muchas veces emplea estructuras matemáticas para crear la materia prima musical con la que trabajo, al final hay siempre un “filtrado práctico” desde el propio instrumento.  Una vez que tengo un primer borrador de la obra, siempre voy al piano y me cercioro de que todo es cómodo y pianístico. Esto a veces supone hacer una “poda” del material original, aunque manteniendo la esencia del proceso matemático subyacente. En el caso de escribir para instrumentos que no domino, siempre cuento con la opinión de un intérprete para asegurarme de que todo lo que queda es realizable y natural.  Me atrae mucho experimentar en el cordaje del piano, tanto en el sentido más tradicional (armónicos, pizzicati, glissandi) como mediante el uso de materiales especiales (Blu-Tack, imanes de Neodimio, etc.)  Ninguna de las técnicas que uso causa ningún daño al instrumento si se emplean correctamente. 
La electrónica (tanto pregrabada como en tiempo real) es un tema que me apasiona y que ofrece un sinfín de posibilidades.  Muchos de estos procesos requieren como es natural el uso de diversas herramientas informáticas y, para sacar el máximo partido, es también conveniente saber algo de programación. 
Durante mis estudios en Nueva York creé el programa de composición algorítmica FractMus, que es de libre distribución y se puede descargar gratuitamente. FractMus emplea algoritmos de diversas ramas de las matemáticas para generar estructuras musicales de gran complejidad.  Creo que sería muy bueno para nuestro sistema educativo musical que los alumnos tuvieran la oportunidad de conocer estas herramientas desde edades tempranas. 
"Creo se hace un excesivo énfasis en el sistema tonal en detrimento de lo que es propio de nuestro tiempo"
 





7. R.P.: Cuando hablamos de música contemporánea se mete en el mismo saco estéticas muy diferentes que van desde el siglo XX al XXI, como compositor ¿cómo definiría su estilo, sus señas de identidad?, ¿qué aporta la música de Díaz-Jerez a la escena musical contemporánea? 

Gustavo Díaz-Jerez: Desde siempre me han interesado muchísimo las matemáticas y la ciencia en general. Siento una enorme curiosidad por ver cómo estructuras matemáticas pueden ser generadoras de materia prima musical con la que luego trabajo.  Muchas veces es un proceso de prueba y error que conlleva inevitablemente el uso de numerosas herramientas informáticas.  También siento gran afinidad por el movimiento espectralista, en el que la tímbrica juega un papel fundamental.  En cierto modo podríamos definir mi lenguaje como “espectralismo algorítmico”, pero no me gustan estas etiquetas. 
Al final siempre utilizo mi oído como juez último de lo que escribo.  La materia prima musical que me proporcionan estos procesos es siempre un paso intermedio. Es como el mármol o el hierro para el escultor: en sí misma sólo es un medio con el que modelar la obra de arte. El pionero de este paradigma fue Xenakis, aunque estéticamente sus resultados son muy diferentes de los míos, lo cual da idea de la riqueza del método.  Para el intérprete (y el público) éstos son totalmente “transparentes”, en el sentido de que son una capa oculta que no es necesario conocer para disfrutar de la obra.
 
8. R.P.: ¿Qué es un Metaludio? 

Gustavo Díaz-Jerez: Los Metaludios son obras relativamente cortas agrupadas en cuadernos de seis piezas. La palabra Metaludio se deriva del prefijo meta-, "más allá" y el sufijo –ludio, del latín ludēre, "jugar", “ejercitarse”.   Al acuñar esta palabra pretendí englobar estas piezas más allá de los habituales preludios, interludios, etc.  He querido dar a cada Metaludio su propio carácter, con rasgos particulares que definen su identidad y lo diferencian del siguiente.  Los títulos los delatan, a veces por el proceso científico que subyace, otras porque late detrás una historia mitológica o el homenaje a un artista en concreto, o bien simplemente por un recurso sonoro que se desarrolla y crece en complejidad.

9. R.P.: ¿Qué relación tienen los «Metaludios» con otras formas musicales muy propias de la literatura pianística como los estudios, preludios, interludios? 

Gustavo Díaz-Jerez: Muchos de ellos podrían englobarse dentro de estas denominaciones: Prélude non mesuré (inspirado en los preludios sin compás de Luis Couperin), Étude pour les unissons (donde se exploran multitud de combinaciones sonoras en unísono dentro del cordaje del piano), Microsuite (literalmente una pequeña suite de cinco movimientos de apenas un minuto cada uno).  Otros podrían ser Nocturnos (Succubus, Stheno). Otros, de corte más virtuosístico, Scherzos (An error occurred, Homenaje a Antonio Soler, Nonlinear recurrences). Pero al final no son más que etiquetas. Formalmente son muy libres y en la mayoría de las ocasiones la forma es una consecuencia del proceso matemático que subyace.   
 
10. R.P.: Todos tiene algo en común y todos son muy diferentes entre sí, pero ¿cuál es su punto de partida? ¿qué tiene que tener una pieza para formar parte de este corpus pianístico?, y ¿qué aporta cada una de ellas? 

Gustavo Díaz-Jerez: En la mayoría de ellos subyace una idea científico-matemática: Quantum foam, por ejemplo, se inspira en la fluctuación del espaciotiempo en escalas extremadamente pequeñas; Rule 110 toma su nombre (y su estructura) de una rama de las matemáticas conocida como autómatas celulares; An error occurred y Microsuite emplean secuencias numéricas como generadores de material melódico/armónico.  Otros convierten imágenes fractales en sonido, aportando no solo la estructura melódico/armónica sino también la forma  (Izar Iluna).  Otros están inspirados en personajes mitológicos (Stheno, Sisyphus, Succubus).  También hay homenajes a artistas en concreto (Homenaje a Antonio Soler, Hommage à Horaţiu Rădulescu, Eine Hommage an Brahms, Prélude non mesuré), que emplean como materia prima fragmentos transformados algorítmicamente de obras de estos autores.  La psicoacústica (el estudio científico de la percepción del sonido) es también un factor que tengo muy en cuenta a la hora de crear diversas texturas, así como  técnicas extendidas en el cordaje, algunas de las cuales son de factura propia.  Otros, además, emplean electrónica pregrabada (Prélude non mesuré, Modular form, Nonlinear recurrences).  
 
11. R.P.: ¿En qué momento se encuentra como compositor?           

Gustavo Díaz-Jerez: Siento que he sido capaz de hacerme con una voz propia y unas herramientas compositivas con las que me siento cómodo.  Pero como artista uno siempre debe estar en continua evolución, y a la vez tener una autocrítica muy rigurosa. 
 
12. R.P.:
Después de los Libros I, II y III, IV ya está proyectado el V, ¿habrá más? 

Gustavo Díaz-Jerez: Espero que sí. Es un proyecto abierto y sin plazo de finalización. Según vaya componiendo nuevos Metaludios los iré agrupando en cuadernos de seis, como hasta ahora.
 
13. R.P.: ¿Cuáles son sus próximos proyectos? 

Gustavo Díaz-Jerez: Además de los nuevos Metaludios que he comentado anteriormente, tengo también varios encargos de obras para formaciones de cámara.  En septiembre de 2019, el director Eduardo Portal grabará un ciclo de 7 obras orquestales inspiradas en las Islas Canarias con la Royal Scottish National Orchestra.  Se trata de un proyecto que ha obtenido una de las becas Leonardo que otorga la Fundación BBVA.  Entre ellas hay dos conciertos con solista: uno para clarinete, que grabará mi amigo Cristo Barrios, y otro para piano, que grabará mi amigo Ricardo Descalzo.  Es algo muy ilusionante, con una gran proyección internacional y que supone la culminación de 10 años de trabajo.



Las fotografías son de Noah Shaye

Más información en la web de Metaludios

Más información en la web de IBS

 
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