ISSN 2605-2318

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«Boris Godunov es una ópera muy crítica con quienes abusan de su poder, un tema de total actualidad» Kasper Holten


06/12/2022

Una entrevista de Gema Pajares para El Compositor Habla


«Censurar a Mussorgsky por ser ruso me parece un grave error»
 
 

 
 
 
El director de escena, al frente del Royal Danish Theater, firma la puesta en escena de Boris Godunov, de Modest Mussorgsky, ópera que el 7 de diciembre, como es tradición, abre la temporada del Teatro de La Scala en Milán. En el foso estará Riccardo Chailly
 
Como siempre, como cada año, el día 7 de diciembre, festividad de San Ambrosio, La Scala de Milán levanta el telón y la ciudad de la moda se convierte más aún en escenario. Este año la inauguración lleva implícito el adjetivo de polémica, pues la elección de la ópera para arrancar el curso, Boris Godunov (1874), de Mussorgsky, ha soliviantado los ánimos del cónsul ucraniano Andrii Kartysh, que pidió en su momento retirarla. ¿El motivo? Es de un autor ruso y considera que se hace propaganda del país. Las programaciones se deciden con años de antelación y esta fecha estaba cerrada cuando Vladímir Putin invadió Ucrania el pasado 24 de febrero de 2021. Kasper Holten (Copenhague, 1973) ha vivido la controversia mientras trabajaba codo con codo con Ildar Abdrazakov, ruso de nacimiento, y cabeza de cartel del elenco. Es decir, el incidente no ha alterado su hoja de ruta. Y es por aquí por donde arrancamos.


 
1.Gema Pajares: La Scala abre la temporada con Boris Godunov, la segunda vez que lo hace desde que Claudio Abbado la dirigiera en el año 1979. ¿Qué opina de quienes, como el cónsul de Ucrania en Italia, han criticado que se levante el telón con la obra de un autor ruso?

Kasper Holten: Creo que estaría muy mal censurar esta ópera y no representarla. Es una ópera (y una producción, puedo agregar), que es muy crítica con los cínicos que abusan de su poder, y también nos enfocamos en las víctimas inocentes de estos hombres. Lamentablemente, este mensaje es tan relevante como siempre. Es difícil de entender que se quiera culpar a Mussorgsky por la guerra actual entre Rusia y Ucrania.

 
«El mundo necesita más arte, no menos»
 



2. G.P.: ¿Cree, entonces, como ha dicho Dominique Meyer, responsable del coliseo milanés, que es necesario separar política y arte?

K.H.: El arte, en ocasiones, se utiliza con fines políticos y debemos ser conscientes de ello, pero no responsabilizar a Mussorgsky, un autor que se enfrentó al “sistema”, por las decisiones políticas del actual régimen ruso. Es un grave error.
 
3. G.P.: ¿Cómo ha preparado el escenario para este Boris Godunov? ¿Tiene lugar en el mismo período histórico que el texto o lo ha cambiado o revisado?

K.H.: Mussorgsky basó su ópera en una obra de Aleksandr Pushkin, y este, a su vez, quería escribirla al estilo de Shakespeare. Una vez que comienzas a ver esta pieza a través de los ojos de Shakespeare se desbloquean, para mí, muchas cosas, hay similitudes en el comportamiento y la manera de actuar de los personajes de ambos autores, destruidos por el poder y los remordimientos. Es lo que he tratado de plasmar. Y dado que Boris y Shakespeare fueron contemporáneos, vemos en la producción un universo atemporal, donde, lamentablemente, el lenguaje de la violencia y el sufrimiento se repite una y otra vez, tanto en la época de Boris, como en el tiempo que vivió Mussorgsky y en nuestros días.
 
4. G.P.: ¿Cómo se vende una ópera de 1874 a una audiencia del siglo XXI?

K.H.: No creo que sea necesario vender esta obra maestra porque es absolutamente entendible hoy, aunque esté escrita en el siglo XIX, habla alto y claro por sí misma.
 
«Es cruda, abrumadora y poderosa al tiempo, y los temas que trata son más relevantes ahora que nunca»





No tenemos más que mirar a nuestro alrededor. Estoy seguro de que el público se involucrará de inmediato con el trabajo de este gran compositor ruso, siempre que intentemos hacer una lectura honesta y sincera de la pieza.
 
5. G.P.: ¿Qué opina de aquellos que critican el poder omnímodo del director de escena, situándolo por encima del director de orquesta y de los cantantes?

K.H.: La ópera funciona mejor para mí cuando la música y el teatro se combinan y consiguen un equilibrio. Trato de mantener siempre una estrecha colaboración con directores y cantantes, así como escuchar sus sugerencias y puntos de vista. Ha sido un verdadero placer desarrollar esta producción junto con Riccardo Chailly, con quien he podido conversar sobre la obra en los últimos años.
 
6. G.P.: ¿Cuánto hay de riesgo en su puesta en escena?

K.H.: Me parece fundamental subrayar que, como artistas que somos, hemos de asumir riesgos y no optar únicamente por lo seguro. Debemos ser valientes y honestos cuando escuchamos la partitura y tratamos de desarrollarla juntos tanto en el escenario como en el foso.
 
7. G.P.: ¿Cree que la ópera contemporánea está suficientemente representada en la programación teatral? Por ejemplo, el Met ha decidido apostar por compositores actuales en sus últimas temporadas, como es el caso del estreno de The Hours el pasado 22 de noviembre.

K.H.: Hay un hecho incuestionable: hemos visto más estrenos en los últimos 25 años que en las décadas anteriores, y eso me congratula. Siempre he encargado nuevas piezas cuando estaba a cargo de compañías de ópera, y me produce una gran satisfacción incluso ver que algunas entran en el repertorio como nuevas producciones. Son pasos hacia adelante que se van dando. Por ejemplo, acabamos de realizar una nueva producción de The Handmaid's Tale de Poul Ruders en Copenhague, una ópera que se estrenó aquí hace 22 años y ha tenido varias producciones en el extranjero.

 
«Es fantástico ver también a grandes casas como el Metropolitan encargar nuevas piezas, aunque entrañe un riesgo y resulte caro, pero es necesario hacerlo»
 






8. G.P.: ¿Le gustaría dirigir más títulos contemporáneos de los que ha llevado al escenario?

K.H.: No me puedo quejar. He dirigido 11 estrenos mundiales de ópera y varias obras contemporáneas, y estoy muy contento. Me encantaría volver a hacerlo siempre que surja la oportunidad. Dentro de unos años estaré al frente de Orest, de Manfred Trojahn, inspirada en el drama clásico griego de Eurípides, que no es ópera nueva, porque se estrenó en 2011, pero sí podemos decir que es un clásico moderno popular.
 
9. G.P.: Dirigió la Royal Opera House de 2011 a 2017 y vuelve a estar al frente de un teatro de ópera. No le ha debido ir tan mal cuando repite

K.H.: Actualmente, soy director ejecutivo del Royal Danish Theatre y sobre mí recae la responsabilidad general de esta institución, que es el hogar nacional de la ópera, el ballet, el teatro y la música sinfónica en mi país de origen. Vuelvo, sí a estar a los mandos, aunque esta nave es aún más compleja de pilotar que la anterior.
 
10. G.P.: ¿Qué opina sobre el próximo traslado de la sede de English National Opera (ENO) a Manchester debido a los recortes presupuestarios? Hay quienes advierten que será el principio del fin para la institución.

K.H.: Es muy triste ver que se siguen produciendo recortes en las artes en el Reino Unido y, aunque apoyo la idea de crear una oferta cultural más sólida fuera de Londres, me parece una tragedia y absolutamente deplorable que se financie mediante recortes en instituciones de primer nivel de la capital, que solía ser conocida por su rica escena cultural. La vida artística del Reino Unido ya ha sufrido durante bastantes años los tijeretazos y la reducción de la financiación, lo que hace que las artes sean menos accesibles para el público.
 
11. G.P.: La importancia de la ENO es indiscutible…

K.H.: ENO es una institución de primer nivel para la ópera, no solo en el Reino Unido, sino en todas partes, y tengo recuerdos imborrables y grabados a fuego en esta institución, que ha jugado un papel fundamental en la configuración del mundo lírico tal como lo conocemos hoy. Cortarlo y obligarlo a mudarse, e imponer nuevos recortes a la Royal Opera House, en lugar de dotarlo de fondos para el establecimiento de una compañía de ópera en Manchester, me parece un auténtico desastre.

12. G.P.: ¿Tiene alguna oferta para dirigir ópera en España, en el Teatro Real de Madrid, el Liceu de Barcelona o el Palau de les Arts de Valencia?

K.H.: Dirigí Das Liebesverbot, de Wagner para el Teatro Real y Don Giovanni, de Mozart en el Liceu hace algunos años, y ambas resultaron experiencias muy agradables. No tengo planes de futuro en España, aunque también dirijo bastante menos ahora, ya que mi trabajo principal es como CEO en Copenhague.
 



 
Boris Godunov
La Scala. Milán
 
Ópera en cuatro actos y un prólogo
7, 10, 13, 16, 20, 23, 29
Música y libreto: Modest Petrovich Mussorgsky
 
 
Orquesta y Coro de La Scala
Dirección musical: Riccardo Chailly
Dirección de escena: Kasper Holten
 
Reparto:
Boris Godunov:
Ildar Abdrazakov
Fyodor:
Lilly Jørstad
Kseniya:
Anna Denisova
Niñera de Kseniya
Agnieszka Rehlis
Vasiliy Shuysky
Norbert Ernst
Shchelkalov
Alexey Markov
Pimen
Ain Anger
Grigorij Otrepev
Dmitry Golovnin
Varlaam
Stanislav Trofimov
Misail
Alexander Kravets
La posadera
Maria Barakova
The yuródivïy
Yaroslav Abaimov
Pristav, jefe de la guardia
Oleg Budaratskiy
Mityukha, un campesino
Roman Astakhov
Boyardo
Vassily Solodkyy
 
 
La fotos de Boris Godunov son de Marco Brescia & Rudy Amisano
 
Los retratos de Kasper Holten son de Sim Canetti-Clarke.

Las fotografías de Kasper Holten e Ildar Abdrazakov son de Brescia & Amisano
 
Más información en la web de teatroallascala
 
 



Gema Pajares Jiménez
Nacida en Madrid en 1965, es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense. En julio de 1990 empezó su andadura profesional como becaria en la sección de Cultura del diario ABC. Meses después pasó a trabajar en el suplemento semanal ABC de las Artes y de ahí al semanario ABC Cultural hasta el verano de 1998. En noviembre de ese mismo año es nombrada jefa de sección de Espectáculos del recién creado periódico La Razón, que funda Luis María Anson. Años más tarde desempeña el cargo de jefa de sección de Cultura del diario, donde ha trabajado 22 años hasta enero de 2020. Actualmente colabora en distintos medios
 
 

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