El próximo 7 de noviembre, la Orquesta Nacional de España, bajo la dirección de Gemma New, estrenará Se sueña que se está soñando (2024-25), la última creación orquestal de una compositora, Carme Fernández Vidal (Palma de Mallorca, 1970), en cuyo catálogo nos encontramos con una amplia representación de algunos de los géneros musicales que con mayor solidez han cimentado la música culta en los últimos siglos, con una especial predilección por la música de cámara y el piano.
A sus enciclopédicos conocimientos musicales, a los que podemos acceder a través de sus ensayos, ponencias y libros (en los que abarca desde la dimensión educativa hasta la compositiva), suma Carme Fernández Vidal una especial querencia por la literatura y su continua reflexión sobre la historia como campo de investigación e impulso para su propia creación artística, tantas veces desarrollada en diálogo con la música del pasado y los compositores que más la han inspirado, en partituras como Promemoria su un illustre visitatore (2004), Fa che ritorni il mio amor (2016) o la más reciente György Ligeti in memoriam (2023), entre muchas otras.
Sobre todo ello hemos conversado con Carme Fernández Vidal en nuestra entrevista para El Compositor Habla.
1. Paco Yáñez: El cuarto programa sinfónico de la Orquesta Nacional de España en su temporada 2025-2026 nos ofrecerá el estreno de su última creación orquestal,
Se sueña que se está soñando. ¿Cómo nos presentaría esta nueva obra?
Carme F. Vidal: El título proviene de una frase de Eugenio Trías: «Se sueña que se está soñando, y ese soñar soñar es, quizá, lo que llamamos ser, vivir, existir», que opera como estímulo intelectual para arrancar un proceso —ya inscrito en el propio lenguaje de la música— que traza un recorrido en el que entreteje conexiones, entre imágenes y evocaciones, algunas universales, otras personales, que describen un argumento musical ofrecido al oyente para que elabore su propia lectura e interpretación.
2. P.Y.: Se sueña que se está soñando es su octava composición orquestal. ¿Qué novedades aporta y qué aspectos de su estética como compositora continúan con respeto a sus anteriores partituras orquestales, piezas como
Erreinu Miresgarria (2022) o
Cantava e plorava l’amic cants de son amat (2016), o, yéndonos incluso más atrás, a la que fue su primera creación sinfónica,
ORQ II (1998-99)?
Carme F. Vidal: La música constituye una evolución vital más. Por tanto, cuanta más distancia en el tiempo separa a dos obras podríamos decir que será más difícil —desde el punto de vista de la estética del compositor— conectar el vínculo entre ellas sin todo el proceso intermedio (o sea, las obras escritas en el transcurso de ese tiempo). Lo que quiero decir es que entiendo mi obra como un
work in progress, en la que nada es azaroso y la coherencia constituye la máxima.
«La novedad no es un objetivo en sí mismo. Creo que en ningún caso debería serlo. La novedad es, si acaso, la consecuencia de una curiosidad y una búsqueda permanentes que van dibujando esa evolución: la del compositor»
Un camino evolutivo personal, que voy describiendo día a día en una búsqueda rigurosa, exigente y honesta conmigo misma. Lo cierto es que tener la oportunidad de volver a escribir para orquesta me ha permitido continuar una línea de estudio importante para mí tras
Erreinu Miresgarria, la última obra orquestal que escribí para la Nafarroako Orkestra Sinfonikoa y subvencionada por la Fundación SGAE y AEOS 2022.
3. P.Y.: Nos habla de la influencia, como estímulo intelectual, de una frase de Eugenio Trías, y, dada la importancia que en su catálogo tiene la música vocal, ¿hay algún elemento prosódico en
Se sueña que se está soñando derivado de dicho texto? ¿Marca la oralidad del canto a su orquesta en algún sentido?
Carme F. Vidal: Cuando se trata de música vocal y tenemos un texto que musicalizar, el ritmo de la palabra, su significante y, en mayor o menor medida, su significado, suelen marcar muchos aspectos de la pieza (como por ejemplo su arquitectura). Cuando, como en este caso, no se trata de música vocal, el título deviene únicamente sugestión. No olvidemos que para cualquier título necesariamente hay que trasladarse al mundo de la palabra, y eso conlleva el estímulo intelectual del que hablábamos, esa sugestión tanto para el compositor como para el oyente.
«Puesto que la música es abstracta, no hay nada más que eso, o, mejor dicho, no hay nada más allá de lo que cada oyente quiera o sepa vincular»
4. P.Y.: Además del orquestal y del vocal, otro género con un gran peso específico en su producción musical es el camerístico, ¿aplica en
Se sueña que se está soñando procedimientos propios de la música de cámara a su trabajo con la orquesta, de forma ampliada?
Carme F. Vidal: Al escribir música de cámara el trabajo sobre los instrumentos es francamente diferente a cuando se aborda la orquesta. En el primer caso nos enfrentamos a la individualidad del instrumento y a su interacción con el resto de intervinientes en una atmósfera delimitada por el número y el tipo de componentes del grupo de cámara. La orquesta presenta un universo muy distinto, un espacio para trabajar sobre masas, fusiones y aunque el trato del instrumento como individuo por supuesto existe, siempre lo hace adscrito al concepto orquestal.
«Pienso que, aunque el trabajo camerístico es fundamental para todo compositor y sin duda alimenta un aprendizaje impagable que revierte en su bagaje, cada contexto —cámara/orquesta— conlleva su propio imaginario sonoro, y requiere procedimientos y un abordaje específicos»
5. P.Y.: ¿Qué compositores le han influido más a la hora de componer para orquesta?
Carme F. Vidal: He intentado aprender todo lo posible de los grandes Maestros de la historia; y sigo haciéndolo, pues mi faceta de docente me hace estar permanentemente en el estudio de materiales para mis alumnos. Dentro de los diversos aspectos que caracterizan el estilo personal de cada compositor está la orquestación. Una manera de utilizar la orquesta y sus recursos vinculada al lenguaje sonoro de cada autor. Por ello es fundamental sumergirse en cada universo sonoro y estudiar a fondo nuestro extenso legado cultural. No voy a mencionar a compositores vivos, que los hay muy buenos y con obra sinfónica sobresaliente, pues no me parece justo nombrar a unos sí y otros no. Para no dejar la pregunta sin concretar, mencionaré tres nombres destacados e influyentes que han fallecido en los últimos años: Kaija Saariaho (2023), Peter Eötvös (2024) y Sofía Gubaidulina (2025).
6. P.Y.: Así como Carme Fernández Vidal ha recibido esas influencias que menciona de los grandes compositores, me gustaría preguntarle igualmente por su labor docente, tan importante para usted, junto con la compositiva.
Carme F. Vidal: Las facetas de compositora y docente son complementarias. Contribuir a la formación de los profesionales del futuro es un compromiso enorme. Enseñar y educar en la música va más allá de la formación de músicos: son jóvenes que durante sus años de estudios experimentan la gran revolución que supone madurar y reconocerse a uno mismo. Porque la composición es un mundo introspectivo en el que aprendes y te desarrollas, y la docencia exige preguntas que a la hora de la creación son esenciales. Por eso la docencia ha reforzado el esfuerzo que hay que hacer en los procesos de creación.
7. P.Y.: Puesto que en apenas unos días tendrá lugar el estreno en Madrid de
Se sueña que se está soñando, cuéntenos cómo es el trabajo de Carme Fernández Vidal con una orquesta que estrena una de sus obras.
Carme F. Vidal: En lo fundamental no varía de la colaboración que suele establecerse siempre con el intérprete, porque en una partitura nunca puede reflejarse absolutamente todo, por eso es tan importante que sintonicen bien con la idea que has escrito. El intérprete es el intermediario imprescindible. En sus manos queda hacer una recreación de esa partitura que transmita lo que el compositor pretende. Por eso suele hacerse un encuentro con el director/a antes del primer ensayo y a lo largo de las sesiones de trabajo. Además, en este caso cuento con un instrumento extraordinario como es la Orquesta Nacional de España.
8. P.Y.: Se sueña que se está soñando se suma a otras novedades que ese «instrumento extraordinario», como define a la Orquesta Nacional de España, nos ofrece en sus primeros meses de programación esta temporada, como el estreno de
VISITACION[e]S, de Òscar Colomina. Qué le pide una compositora del siglo XXI a nuestras orquestas para avanzar en la renovación del repertorio y fomentar el diálogo entre la tradición y la modernidad, un diálogo del que su partitura para piano solo
Sibil·la: l'Admonició Apocalíptica (2011), recientemente grabada por Diego Fernández Magdaleno para el sello Alia Vox (AVSA 9957), es un buen ejemplo.
Carme F. Vidal: Excelencia, compromiso y criterio.
9. P.Y.: El próximo 7 de noviembre,
Se sueña que se está soñando compartirá cartel con tres partituras de Aaron Copland, George Gershwin y Nikolái Rimski-Kórsakov marcadas por su efusividad en el color orquestal, ¿cómo cree que dialogará con ellas?
Carme F. Vidal: La manera de trabajar la orquesta constituye un rasgo distintivo del estilo de cada compositor. Efectivamente son obras con una orquestación exuberante y muy conocidas por el público melómano. Pienso que es una muestra de programación inteligente el hecho de haber incluido una obra de nueva creación junto a ellas, y que ésta establecerá un diálogo interesante con el resto del programa.
«Cada obra es hija del momento y del contexto histórico en el que ha sido concebida, así que teniendo en cuenta todas estas variantes su convivencia en un programa como este puede resultar de lo más estimulante para el auditorio»
10. P.Y.: El pasado 16 de octubre publicamos en El Compositor Habla la reseña de un libro del musicólogo greco-francés Makis Solomos que nos parece fundamental para entender la composición hoy en día,
De la música al sonido. La emergencia del sonido en la música de los siglos XX y XXI (Akal, 2025). En esa búsqueda del «total sonoro» que, según Solomos, caracteriza a la música del siglo XXI, ¿qué aspectos interesan más a Carme Fernández Vidal a la hora de componer, el ruido, el espectralismo, la armonía, la tonalidad, la melodía...?
Carme F. Vidal: Todos me interesan, quiero decir, todos los factores implicados en el hecho musical. Además de los que mencionas, podemos señalar algunos más como la gestualidad, el espacio musical, texturas/densidades, el timbre (tanto individual como holísticamente), etc. Abordar todos los elementos en juego de manera individualizada es un ejercicio necesario desde el punto de vista del aprendizaje, aunque el verdadero reto sobreviene al tener que manejarlos conjuntamente.
11. P.Y.: Partiendo de dichos posicionamientos estéticos, díganos qué obras considera que conforman los hitos, los puntos de inflexión o los momentos más relevantes en el catálogo de Carme Fernández Vidal.
Carme F. Vidal: Estoy convencida de que no me corresponde a mí señalar qué obras se pueden considerar las más relevantes de mi catálogo (del que, por cierto, espero que quede mucho todavía por hacer y, por tanto, para poder ‘visualizarlo/escucharlo’ en su forma completa). En primer lugar, porque no hay manera de que pueda distanciarme lo suficiente para ofrecer cualquier argumento objetivo (además, es probable que la falta de perspectiva provenga tanto de mi propia individualidad como de la ausencia de una distancia temporal suficiente). En segundo lugar, ejerzo una autocrítica feroz, que me orienta en cuanto a la línea de trabajo trazada pero que, una vez más, destruye cualquier posibilidad de objetividad. Así pues, llegado el momento y si merece la pena, ya lo valoraran especialistas competentes.
12. P.Y.: Ha señalado ya la influencia de Eugenio Trías en
Se sueña que se está soñando, pero, en general, ¿qué filósofos, escritores o artistas de cabecera la han acompañado a lo largo de su vida, nutriendo su creación musical?
Carme F. Vidal: Son tantos..., es que en el arte no hay compartimentos estancos y las influencias suelen ser permanentes. Por ejemplo, en un museo siempre me interesan especialmente los bocetos, los estudios preliminares a una obra, porque encuentro similitudes en el proceso creativo, en las fases de ese proceso y en la forma de abordar, desde el punto de vista sistemático, las dificultades de armar una idea artística. Y qué decir de la literatura, la poesía; su relación con la música es una constante desde los inicios de los tiempos, y no solamente en obras escénicas sino en tantos géneros musicales que tienen el texto como acompañante indisoluble de la música. Si echamos una mirada a mi catálogo surgen nombres como Ovidio, Gaudí, Dante, Hesse, Pardo Bazán...
13. P.Y.: No quisiera terminar esta entrevista sin preguntarle por una cuestión a la que en El Compositor Habla prestamos una gran atención: la puesta en valor del trabajo de las mujeres en la creación musical contemporánea. El concierto en el que se estrenará
Se sueña que se está soñando cuenta, además de con su obra, con una mujer, la neozelandesa Gemma New, como directora sobre el podio. ¿Cómo valora los cambios relacionados con la presencia de la mujer en la música en lo que va de siglo?
Carme F. Vidal: Se está recorriendo un camino, que es lento y del que esperamos culmine en una normalización. Esta normalización habrá llegado el día en que este tipo de preguntas dejen de tener su lugar en una entrevista y ciertamente, ese día no ha llegado todavía. Hoy no hay silencio porque la sociedad ha tomado consciencia, y precisamente por esa presión social se buscan métodos para que se cumplan estadísticas.
«Pero las estadísticas matemáticas siguen encubriendo discriminación, y el fenómeno del gueto —cuya existencia no ha sido todavía suprimida— es fatal para la normalización»
14. P.Y.: Además de sus facetas compositiva y docente, es usted también ensayista, contando con libros como
Técnicas Compositivas Antitonales. Estudio de tres tratados de contrapunto (Piles, 2010) o
Charles Seeger. Tradición y Experimentación en la Nueva Música (Universidad Autónoma de Madrid, 2013), entre otros. ¿Qué le aporta la escritura y cómo se relaciona con la Carme Fernández Vidal que también es compositora y profesora?
Carme F. Vidal: Esa reflexión constante de la que hablábamos y que, como ya hemos explicado, es inherente tanto al proceso creativo como a la labor docente, deriva necesariamente en la investigación. Es el punto de convergencia entre la carrera académica y la carrera artística. Para los docentes de enseñanzas artísticas superiores transmitir y dejar constancia de esa labor investigadora es un compromiso, es nuestra contribución al conocimiento de la música, pero es un añadido al esfuerzo de nuestra tarea como docentes y a la del ejercicio de nuestra vida artística. Y digo que es un añadido porque estamos en desventaja respecto a otras disciplinas que sí tienen una infraestructura que facilita la compatibilización de los proyectos de investigación con la docencia. Para que la música estuviera en igualdad de condiciones con las demás áreas que disfrutan de esa infraestructura tendríamos que compartir con ellas ordenación académica universitaria.
15. P.Y.: ¿Qué proyectos tiene encima de la mesa Carme Fernández Vidal actualmente?
Carme F. Vidal: Pues seguir aprendiendo como proyecto vital. Seguir trabajando día a día en la composición, en la docencia (en la que siento que aporto y que tanto me nutre) y en la investigación para la composición y la docencia. Mi trabajo en la creación es permanente: siempre tengo, tanto en la cabeza como sobre la mesa, más proyectos de los que finalmente puedo culminar. Por ejemplo, ahora estoy en las fases iniciales de un proyecto para voz solista y otro en el que el piano sería solista.
Las fotos de Carme son de Gustavo Queipo e Iñaki Zaldúa cortesía de la compositora
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Carme Fernández Vidal
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ECH-Carme Fernández Vidal